|
EL GRANERO DE ALDEANUEVA DE SAN BARTOLOME |
||
Por Martín Recio Delgado Edificio histórico y emblemático. También conocido como “La Comarcal”. Es uno de los símbolos del pueblo.Antiguo granero de trigo. A él llegaban los carros cargados de costales de trigo del pueblo y de la comarca. El trigo era destinado al Servicio Nacional del Trigo, del Ministerio de Agricultura. Me acuerdo de ir con mi padre con el carro cargado de costales de las “seras”. Descripción original del edificio: Edificio de piedra de mediados del siglo XX, de una planta y forma rectangular. La fachada principal guarda perfecta simetría; las ventanas se hallan a la misma distancia y altura con respecto a la puerta. Nada más entrar aparece el zaguán. A la derecha hay una habitación. Las ventanas son pequeñas, colocadas arriba y cubiertas con celosía, para que entre un poco de luz y aire; y unos barrotes horizontales. La finalidad de colocar las ventanas arriba y los barrotes era para evitar el saqueo del trigo. Unos tirantes de hierro unen las paredes del este y del oeste, con el fin de que éstas no cedan con el peso del grano. El techo se cubre con una magnífica bóveda rebajada, de rasillas. Es el mayor conjunto abovedado que hay en el pueblo. Se usó piedra del Castrejón. No se usó cemento, sino cal de Montesclaros (Toledo). El albañil –Felipe Gómez Tena- natural de Aldeanueva de San Bartolomé, hizo las paredes, las ventanas, el tejado. Unos albañiles de Zorita (Cáceres) –Eliseo y Juan- hicieron la bóveda. Los albañiles demostraron tener una gran habilidad y técnica en el oficio. Ha habido reformas pero siempre manteniendo la estructura del edificio. Se ha puesto un arco de medio punto que da acceso a la nave desde el zaguán. Se han colocado zócalos; uno en el interior y otro en el exterior. Todo edificio debe mantenerse en su integridad, tal y como fue concebido. La fidelidad a la historia y la sensibilidad artística aconsejan mantener la estructura del edificio. Si se levanta una planta más, el edificio perderá su identidad histórica y artística. Si esto ocurriera, no sería la primera vez. Acordémonos de lo que ocurrió con las Escuelas del Portalillo. Es necesario evaluar el estado de la bóveda y del tejado. ¡Respetemos el patrimonio que hemos recibido! Sólo así podremos transmitirlo a las generaciones venideras. Martín Recio Delgado7 de mayo de 2010 |
||